Jóvenes Adolescentes y Jóvenes Adultos

 La Adolescencia

La adolescencia es un momento en la vida para aprender a rezar oraciones vocales y litúrgicas, a leer y meditar los textos de la Sagrada Escritura, a evangelizar a sus amigos e invitarlos a la Iglesia católica. La adolescencia es también un momento para desarrollar las relaciones ecuménicas ya que se trata de una edad en la que las amistades resultan especialmente importantes y la información sobre la fe y las tradiciones de otras personas es una actividad animada.

Dado que son capaces de experimentar más fácilmente la fe como una relación más profunda con Dios que los niños más jóvenes, la oración y el servicio al prójimo en el nombre de Cristo se convierte en algo que llega a ser más significativo para ellos.

En muchas diócesis de los Estados Unidos, la adolescencia es el período en el que se recibe el sacramento de la confirmación y se completa el proceso de iniciación cristiana. La Iglesia debe de llevar a cabo todas las actividades necesarias, a través de una catequesis revisada y revitalizada, para asegurarse de que los adolescentes no consideren su preparación y recepción del sacramento de la confirmación como un fin de su catequesis formal.(DNC página 219)

Los Jóvenes Adultos

Los jóvenes adultos son personas que transitan los últimos años de la adolescencia y la década de los veinte y treinta años con diferentes antecedentes culturales, raciales, étnicos, educativos, vocacionales, sociales, políticos y espirituales. Los jóvenes adultos tienen muchos dones para ofrecer a la Iglesia: su fe, su esperanza, su deseo de servir, su hambre espiritual, su vitalidad, su optimismo e idealismo, sus talentos y habilidades. (DNC página 214). Con frecuencia, los jóvenes adultos son las primeras víctimas de la crisis espiritual y cultural que está afectando al mundo. El Papa Juan Pablo II exhortó confiadamente a los jóvenes del mundo a que. “No teman salir a la calle y a las plazas públicas, como hicieron los primeros apóstoles, que predicaron a Cristo y la Buena Nueva de la salvación en las plazas de ciudades, pueblos y aldeas. Este no es un momento de avergonzarse del Evangelio, es el momento de predicarlo desde los tejados.

En nuestra Diócesis de San José el Plan Pastoral nos indica que: La Iglesia Católica del Condado de Santa Clara debe de atraer y envolver a los jóvenes y jóvenes adultos en la vida liderazgo de la Iglesia de manera significativa. Nosotros:

  •  Demostraremos un compromiso para con los jóvenes y jóvenes adultos al asignar los recursos financieros, de personal, facilidades, entrenamiento, y los recursos espirituales necesarios.
  • Aseguraremos que existan roles significativos y altamente visibles para los jóvenes y jóvenes adultos en la Iglesia.
  • Envolveremos a los jóvenes y jóvenes adultos en el diálogo y el compañerismo para desarrollar nuevas formas en el ministerio.
  • Incorporaremos su lenguaje y cultura en la alabanza y vida diaria de la Iglesia.
     
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    Lupita Vital C.
    Directora del Apostolado Hispano
    Diócesis de San José

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